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jul 27

Sociedad, Estado y Prospectiva

En América Latina, la población está expresando un profundo desencanto respecto a la aplicación del modelo de mercado desregulado y sus efectos en la calidad de vida. Dichos efectos políticos y sociales provocan una mayor inseguridad e incertidumbres respecto del presente y el futuro para gran parte de la ciudadanía.

La vulnerabilidad social, la violencia, la corrupción, la desigualdad social y las complejas condiciones políticas de la región son factores que ponen en jaque proyectos que se orienten a avanzar hacia procesos de cohesión social y profundización democrática.

En el contexto planteado, la incertidumbre pasa a ser el eje central del riesgo político y social, condicionando el despliegue de procesos sólidos de gobernabilidad y gobernanza, especialmente cuando el interés general ha sido reemplazado por intereses privados y particulares.

La precarización y fragmentación social de la vida de un amplio porcentaje de la población latinoamericana pone en tela de juicio las políticas públicas que se han venido implementando en años recientes, especialmente aquellas condicionadas por el mercado, la cultura centralista, burocrática y clientelista. Además, los severos impactos territoriales que genera la globalización no siempre son adecuadamente observadas por el sistema de decisiones públicas y, por tanto, las políticas públicas para enfrentar dichos impactos han sido inmediatistas, subsidiarias, carentes de participación ciudadana y sin una visión prospectiva para un desarrollo económico y social orientado a generar cohesión social mediante procesos redistributivos,

En la actualidad, se evidencia el agotamiento de un estado que ha sido prisionero de la lógica de la gestión empresarial, de un modelo de desarrollo que no ha cumplido sus promesas de inclusión social y de un sistema político que no ha logrado legitimarse y, por tanto, de avanzar hacia una democratización real del poder en los territorios y de la ad- ministraciones. Por ello, estamos observando como en años recientes diversos países de la región están optando por proyectos de desarrollo nacionales y proponen y despliegan lineamientos de desarrollo económicos y sociales distanciados de las orientaciones de los organismos financieros internacionales.

También, otros países, han iniciados cambios gravitantes en sus políticas públicas sociales con la finalidad de desmantelar las lógicas de financiarización y privatizadoras de las servicios sociales instalados bajo la óptica neoliberal en las últimas tres décadas.

La discusión política respecto a los alcances y profundidad de las transformaciones a realizar esta abierta en nuestros países y, ciertamente, son de una alta complejidad y confrontación político-ideológico. No por ello debemos esquivar dicho debate, por el contrario nuestras sociedades altamente excluyentes requieren de opciones de cambio urgentes que deben ser liderados por un estado fortalecido que pueda lograr romper con los factores estructurales que limitan un desarrollo incluyente.

Debemos avanzar en nuevas miradas teóricas que permitan con- figurar programas modernizadores de tercera generación, lecturas que den cuenta en forma más compleja sobre las nuevas articulaciones estado – política – sociedad civil. Esto es, perspectivas que incorporen aire fresco a una discusión sobre la reforma estatal sobrecargada de tecnocratismos inspirados, muchas veces, en visiones extraídas de la racionalidad económica empresarial trasladada acríticamente al sistema público se convirtieron en la semántica modernizadora de las élites.

Luego de varias décadas de aplicación de modelos de gestión imbuidos de fuerte sentido y contenido de racionalidad instrumental y de limitados alcances como constructores de cohesión social, es funda- mental iniciar la re conceptualización de la modernización de la gestión pública en la periferia capitalista. Una manera de avanzar en ésta discusión es reconocer que no hay una real modernización del estado, si ella no se sustenta en una planeación prospectiva pública del desarrollo territorial y, en un proceso creciente de ciudadanización del diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas en los diversos niveles territoriales de decisión.

En este libro hemos querido recoger parte de la discusión pasada y presente sobre el rol del estado en los procesos modernizadores y de desarrollo en américa Latina.

Nuestro objetivo es poner en perspectiva algunos aspectos del debate en torno al estado y su rol a nivel central y subnacional, y la importancia de la planeación prospectiva para la elaboración de agendas y políticas públicas para el desarrollo territorial.

Este trabajo se circunscribe al programa de investigación “Prospectiva Gubernamental y Gobernanza territorial” que es llevado adelante por la coordinación de investigación de la escuela de administración Pública, Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (FACEA) de la Universidad de Valparaíso. Por tanto, es complementario a la política de publicaciones de la escuela de administración pública que compren- de la Revista Análisis Público y los Documentos de Investigación.

En este contexto, queremos agradecer el apoyo brindado por las autoridades de la Facultad y de la escuela de administración pública, sin el apoyo institucional difícilmente podríamos llevar adelante las líneas de trabajo mencionados y, por cierto, la publicación de este libro.

No podemos dejar de mencionar y agradecer al Dr. Tomas Miklos por su constante apoyo académico, su interés por realizar el prólogo de este trabajo y honrarnos por su amistad a lo largo de muchos años. También nuestros agradecimientos al Prof. Mauricio Rodríguez de la Universidad de Valparaíso, a Gonzalo catalán de la editorial de la misma Universidad y al Lic. Gonzalo Haefner de la Universidad Adolfo Ibáñez, por el interés en leer los borradores del libro y hacer correcciones y sugerencias oportunas y pertinentes. Por cierto, los errores u omisiones que puedan existir son responsabilidad sólo de los autores